Tratamiento Farmacológico

La mayoría de los fumadores que intentan dejar de fumar, recaen, por sufrir el síndrome de abstinencia.

Es menester no ignorar que los medicamentos tomados en brebajes no siempre resultan útiles a los enfermos y, que habitualmente perjudican a las personas sanas.

Aurelio Cornelio Celso

La medicación es eficaz porque...(57,58):

  • Mejora los síntomas del síndrome de abstinencia, principalmente el deseo intenso por fumar (el mono) y las emociones negativas.
  • Ayuda a disminuir el riesgo de recaída, si se fuma durante la medicación.
  • Puede retrasar el aumento de peso posterior a la cesación.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la medicación actúa solo sobre la dependencia física y, no sustituye en absoluto la decisión de dejar de fumar, ni actúa sobre la dependencia psicológica y social.

El protocolo de tratamiento farmacológico DíaD recomienda usar: homeopatía, terapia de sustitución con nicotina (TSN) y fármacos. Cada fumador tiene un tratamiento de elección según su nivel de dependencia a la nicotina. Las opciones de tratamiento combinado se aconsejan en fumadores con dependencia moderada-alta, en fumadores con recaídas reiteradas o como segunda/tercera alternativa de tratamiento.

Aconsejamos iniciar tratamiento médico, a casi todas las personas que se sientan preparadas para dejar de fumar y fijar el día D.

Antes de conocer tu tratamiento recomendado, completa los siguientes TEST:

IMPORTANTE: Si deseas que los resultados de los Test se guarden en tu perfil, primero accede o crea tu cuenta DíaD y completa los Test conectados, así podrás consultar tus resultados en tu página de “perfil”.

Test de Fagerström

CONOCE TU DEPENDENCIA FÍSICA A LA NICOTINA

Selecciona la respuesta que más se acerque a tu situación.



¿Cuando fumas el primer cigarrillo?

¿Cuántos cigarrillos fumas al día?

¿Qué contenido de nicotina tienen tus cigarrillos?

¿Fumas más por la mañana o por la tarde?

¿Te tragas el humo de los cigarrillos?

¿Qué cigarrillo te parece el más importante?

¿Fumas también cuando estás enfermo en la cama?

¿Te cuesta dejar de fumar en los lugares prohibidos?



Test de Glover Nilsson

CONOCE TU DEPENDENCIA PSICOLÓGICA A LA NICOTINA

Selecciona del 1 (menos acertado) al 5 (más acertado).



Fumo para mantenerme alerta.

Tener un cigarrillo entre los dedos forma parte del placer de fumarlo.

Fumar me resulta placentero y me relaja.

Enciendo un cigarrillo cuando me enfado por algo.

Cuando me quedo sin cigarrillos se me hace insoportable.

Enciendo y fumo los cigarrillos de forma automática, sin darme cuenta.

Fumo para estimularme, para mantener un alto nivel de actividad.

Parte del placer de fumar está en los pasos que requiere encender el cigarrillo.

Fumar cigarrillos me produce placer.

Cuando percibo incomodidad o tristeza por alguna razón, enciendo un cigarrillo.

Me doy perfecta cuenta de cuando no estoy fumando.

Enciendo un cigarrillo sin darme cuenta de que todavía me queda otro por terminar.

Fumo para darme un respiro.

Parte del placer de fumar me lo proporciona ver las volutas de humo que provoco.

Me apetece más un cigarrillo en situaciones de relajación y confort emocional.

Un bajo estado de ánimo, los problemas y las preocupaciones me motivan a fumar.

Siento un deseo imperioso de fumar cuando no he podido hacerlo durante un tiempo.

Me doy cuenta de que tengo un cigarrillo en la boca y no recuerdo cómo lo encendí.